Familia Gómez
Chihuahua
Uno de los gremios que ha sido más golpeado económicamente durante la cuarentena es el musical. Ya no hay fiestas, no hay eventos, no hubo festejos el 10 de mayo y las serenatas terminan con la policía queriendo llevar detenidos a los músicos. Ange, Jorge hijo y Jorge padre saben de eso. Ange, la mariachi de la familia, no ha podido trabajar y considera que si quiere ganar dinero va a tener que arriesgarse y llevar serenatas “ilegales”. Jorge hijo tiene su propia banda y el trabajo ha sido casi nulo, al igual que el de su papá. Esta familia de músicos se ha quedado en casa y a pesar del escenario desalentador que existe para su gremio han tratado de estar tranquilos.
Jorge padre y su esposa Angélica están jubilados, ambos eran maestros. Tener ese ingreso fijo ha mantenido estable a la familia, la cual, dentro de todo, se considera privilegiada. Les repiten constantemente a sus hijos Luis, Jorge y Ange que no se preocupen, que los apoyan. Sin embargo, ellos ven la situación más complicada. Luis daba clases de inglés y lo despidieron. Ange es maestra de música y por dar clases virtuales le pagan la mitad de su sueldo y Jorge, a pesar de tener otros trabajos, ya no puede hacer ni lo que más le deja dinero ni lo que más le gusta: tocar con su banda.
Ante este escenario, ellos son quienes más han pensado en emprender o buscar otro empleo. Luis tiene sus cartas puestas en un negocio de cerveza artesanal, sus padres lo apoyan y ya están acondicionando un cuarto de la casa para que ahí comience. Por su parte, Ange y Jorge piensan en las estrategias que tendrán que hacer para poder continuar con su trabajo. Las serenatas online ya las descartaron por completo y por lo mientras reciben el dinero y las despensas que algunos de sus clientes les envían.
Como familia lo que lamentaron haber perdido fue el viaje a Cuba que tenían planeado en mayo y las salidas convencionales durante la Semana Santa. Angélica, que es la más religiosa, solo extraña ir a misa, pero ya se está acostumbrando. Jorge padre ha tenido complicaciones de salud en los últimos años y por esta razón su rutina no ha cambiado mucho; ve la tele, duerme siestas y toma su bebida favorita, el Vive 100. También se han percatado que ahora consumen más refrescos de más sabores, tal vez lo hacen para poder cambiar la rutina, aunque sea poquito.
Algo que les suma tranquilidad, al menos a los padres, es que no están endeudados. El único pago que tienen es el de la moto que Jorge se compró hace pocos meses y Ange el pago de su coche. En cuanto a las compras diarias han preferido hacerlas en los negocios de su barrio porque aseguran que ellos no son “gandallas” como el supermercado que subió los precios en todo.
Si bien no es una familia que acostumbre a salir mucho sí extrañan ir de compras a El Paso, los domingos de comer afuera y las reuniones familiares que hacen en el patio de su casa, el lugar que ellos aseguran los ha salvado de “volverse locos” porque, aunque sea, tienen donde salir a tomar el airecito. ![]()







