La familia Villegas
Los fines de semana eran muy diferentes para la familia Villegas: salían a comer a la plaza, compraban en el tianguis e iban a misa. Por ahora no pueden hacer ninguna de estas cosas. De hecho, la señora Mariana, de 52 años, aprovechaba los sábados para poner su bazar en la entrada de la casa. Dice que por esto del virus ya no tiene sentido pues la gente ni pasa. Ese tiempo ahora lo dedica a la limpieza profunda del hogar. Roberto, de 49 años y repartidor de Uber Eats, vive la contingencia de manera diferente pues él aprovecha los fines de semana para trabajar más y así asegurar algo de dinero extra para la familia, sobre todo ahora que no se sabe qué va a pasar. Para él, hasta ahorita el coronavirus le ha dado más trabajo y más ingresos.
Fabiola de 14 años, estudiante de secundaria, y Ricardo de 24, trabajador del INAH, son los hijos de este matrimonio de Chihuahua. Viven juntos en el sur de la ciudad, en Vistas Cerro Grande, y comenzaron a darse cuenta de que las cosas iban a tomar otro rumbo cuando Fabiola dejó de ir a la escuela, clausuraron la iglesia y el gobernador pidió que no salieran de casa. Si bien les pareció una incongruencia del Presidente decir que no había de que preocuparse, la familia Villegas no mostraba señales de alarma. Si acaso, viven una sensación de expectativa constante.
Tienen algunos ahorros listos en caso de que la situación se complique. Mariana identificó que los precios en el súper han subido y que su alacena no se ve tan llena como antes. Lo cierto es que ahora toda la familia pasa todo el tiempo en la casa, y a pesar de que pueden ver más series y películas juntos (en Amazon Prime), esto también significa la necesidad de más comida.
En las mañanas ven las noticias: Despierta y Las noticias de Chihuahua mientras se hace el desayuno y se revisan las redes sociales (aunque no les gusta mucho Facebook porque hay muchas mentiras). El antropólogo ha notado que cada día se despiertan más tarde, hay más hastío y frustración. El cumpleaños de Ricardo los sacó un poco del letargo: asaron carne, tomaron cerveza y vieron películas. Su novia le regaló un rompecabezas para que se entretuviera durante la cuarentena… lo acabó en dos días. El cumpleaños de Ricardo trajo otro tema de conversación a la mesa: los XV años de Fabiola, que están a meses de cumplirse. ¿Qué harán si las cosas empeoran? Fabiola quería irse de viaje pero ella es la primera en decirles a sus papás que no pasa nada, que no se preocupen, que ya verán que hacer cuando llegue el momento. Dentro de todo, Roberto se rescata algo bueno: “si no hubiera sido por el coronavirus no hubiéramos podido hacer la carne asada en el mero día porque todos hubiéramos estado trabajando”. ![]()




