Las precauciones y las medidas sanitarias se han vuelto cotidianas. Ahora es “normal” utilizar los módulos sanitizantes, tener accesorios como caretas en casa para cuando se sale a trabajar, así como portar el cubrebocas cuando se realizan las compras. Más allá de la obligación, la protección se ha integrado al outfit personal.
Xalapa
Como en muchos hogares, hay miembros del hogar que no pueden quedarse en casa, por lo que los niños continúan asimilando e integrando su autonomía doméstica. Calentar su comida, hacer la limpieza y hacer su tarea era algo que ya hacían, pero ahora que el discurso es quedarse en casa se nota más la excepción de algunas familias y la carencia de privilegios.
Chiapas
Si bien la tecnología genera tensión en actividades que son una responsabilidad laboral y escolar, en aspectos recreativos e interactivos han sido asimilados de mejor manera. Ya se han comprado tripiés para dos celulares, se toman clases de guitarra en línea o se disfruta un concierto en Facebook live con la familia que se invita al evento online.
CDMX y Torreón
Los padres que pueden quedarse en casa han ayudado a sus hijos a ”aprender más” y desarrollar nuevas habilidades. Ahora se dibuja lo que antes se imprimía y las clases para aprender a jugar ajedrez ya forman parte de la rutina porque ahora papá no llega cansado del trabajo. Los papás se involucran más con los deberes de los hijos y ayudan a mamá para mantenerlos ocupados y además enseñarles cosas nuevas.
Mérida









