Retornando al trabajo a pesar del virus

Se retoman las actividades laborales con la esperanza de recuperarse económicamente y tratando de librar el temor de volver en un momento que no parece el indicado.

La nueva normalidad se echó a andar y de a poco, muchos mexicanos han salido de sus hogares a restablecer su vida laboral para subsanar los estragos económicos que la pandemia ha ocasionado. Si bien, hay quienes salen con temor a un contagio porque parece que todos los días “estamos en el pico de la epidemia”, la realidad es que hay una sensación de alivio por regresar a las actividades productivas.  

Aunque muchos no dejaron de hacerlo durante la cuarentena, como Pedro en Chiapas que continuó trabajando en el rancho, la mayoría tiene una idea clara: es tiempo de salir a trabajar. Para ello, hay que cuidarse, pese a que esto signifique adoptar nuevas prácticas que, de inicio, parecen fastidiar una rutina que todavía se añora. Cinthia de Mérida, se dice harta de las medidas de prevención impuestas en su trabajo: la toma de temperatura, no entrar maquillada o lavarse constante y rigurosamente las manos. Como ella, muchos tendrán que asimilar también el cubrebocas, no saturar lugares o una espera más prolongada del transporte público.

Las personas se preocupan y cuidan del COVID-19, pero también se entusiasman por la vuelta a sus ocupaciones, ya que trabajar se percibe como la herramienta más poderosa para salir adelante. No son pocos los que piensan como Leo de la Ciudad de México, quien asegura no enfrascarse porque: “uno tiene que seguir trabajando y dejar de preocuparse tanto. Mejor tranquilo y trabajando”. El trabajo se ha convertido en el paliativo de la incertidumbre porque da la oportunidad de recuperarse emocional y económicamente.

Quienes aún lo tienen, lo agradecen. Como Ana, joven veracruzana que piensa que falta para que todo se estabilice, pero confía que conservando su trabajo las cosas mejorarán. Hay otros, que saben que el trabajo influirá directamente en su economía como Gabriela en Mérida, que al averiarse su laptop tuvo que adquirir una nueva a crédito, pues no puede dejar de trabajar ahora que todo parecer volver a la normalidad y con eso, la computadora se paga sola. Por su lado, Abigail de Torreón, planea ocuparse en diversos proyectos para saldar sus deudas.

En contraparte, hay algunos que se sienten “atados de manos” pues la normalidad no les ha llegado aún. En Zacatecas, se han presentado protestas de diversos comerciantes que exigen se les permita laborar y para manifestarse ocuparon símbolos: colocaron coronas fúnebres en los negocios. Expresaron así, su única y mayor urgencia: retornar al trabajo lo antes posible, pues de no hacerlo, no “sobrevivirán al coronavirus”.

¿Qué hace la gente después de la contingencia? Reactivarse, trabajar a pesar del virus. O al menos desearlo. Porque al hacerlo se ratifica que el mexicano es ese ente que aguanta y que siempre le echa ganas, principales atributos con los que se puede librar cualquier vicisitud que se presente.