Registros incompletos

Una investigación periodística puso en evidencia la presunta desaparición de quince mil registros de contagiados en las bases de datos oficiales sobre la situación del COVID-19 en México. Al momento no se sabe qué criterios llevaron a la omisión de tal cantidad de información, no obstante, ya han surgido opiniones sobre el tema. Gran parte de ellas tienen que ver con la manera en que la información ha fluido a lo largo de la cuarentena, pues está presente la percepción de que lo que al inicio parecía ser un proceso transparente de comunicación ahora es un laberinto de complejidades que dan poca oportunidad de tener una estimación real de lo que sucede. Al respecto, los diferentes desgloses de datos que han ido agregándose en las conferencias vespertinas, junto con las aclaraciones y rectificaciones, vuelven opaco el panorama nacional en torno al coronavirus. Independientemente de los modelos estadísticos utilizados para proyectar la información y sus correspondientes ajustes técnicos, se percibe un sesgo que unifica la opinión tanto de los que están convencidos de la veracidad de la pandemia, como de los que no creen en ella: la información que se da no corresponde con la de la realidad que se vive.