Como anillo al dedo: Zoé Robledo da positivo a COVID-19

El 7 de junio el Instituto Mexicano del Seguro Social hizo un comunicado en el que anunciaban que su Director General, Zoé Robledo Aburto dio positivo en la prueba de COVID-19. Si bien la noticia puede enmarcarse como una situación esperada, por la naturaleza de las tareas del funcionario quien requiere estar en la línea frontal para la lucha contra la pandemia, la publicación del contagio también generó argumentos para hablar de un manejo deficiente sobre los cuidados que tiene al interior el IMSS. 

La situación genera mayor polémica porque sucede en medio de las acusaciones hacia Robledo por presuntas adjudicaciones directas de contratos otorgados por el Instituto a su cargo, a empresas de sus familiares. Al hacer pública su situación médica, aprovechó de paso para deslindarse de cualquier relación e interés político-empresarial, elogiar el grupo de médicos y jactarse de estar cumpliendo con sus obligaciones desde una cuarentena obligada.

Para algunas personas esto pone sobre la mesa la duda si el anuncio sobre el contagio de la enfermedad se trata en realidad de una manera de desviar la atención acerca de los supuestos actos de corrupción; aun con ello, se espera que – enfermo o no— Zoé Robledo rinda cuentas sobre el hecho.

El contagio lleva a preguntarse también qué pasaría si más involucrados en el gabinete llegarán a estar en la misma situación. A ojos de la población general, si un funcionario a este nivel puede enfermarse, nadie está protegido. Coincidencia o no, Robledo estuvo pocos días antes del comunicado con AMLO y otros funcionarios, ¿será este el protocolo para el manejo de casos de covid19? ¿o sólo se exhibirán los que tengan un potencial valor de coyuntura política? 

Por último, hay quienes retoman con ironía lo dicho por el presidente sobre las maneras de evitar el contagio de coronavirus: si no mentir, no robar y no traicionar ayudan a no enfermarse, ¿qué llevaría al director del IMSS a contagiarse de coronavirus?