Las familias, su consumo de información y su variabilidad

Aunque el uso de la información en la pandemia ha sido variable, se identifican claras diferencias socioculturales para obtenerla y procesarla.

Las familias clánicas pertenecientes a la clase media dinámica, dependen en su mayoría de un informante y su organización interna. Establecen un frente familiar en el uso de la información ante el COVID que, en el cotidiano, es alimentado constantemente por quien tiene o debe salir.

Establecer el frente familiar responde a las dinámicas con la vida del grupo. A pesar de pasar tiempo en casa, su vida cotidiana e interacciones no dependen sólo de ese espacio. Tal es el caso de la familia Méndez en Chiapas que cuenta también con un rancho que atender y terrenos donde se distribuyen las actividades de sus integrantes. Mas allá de los bienes que puedan tener, lo relevante es que sus formas de convivir se extienden y suceden entre diferentes integrantes en donde hay interacción continua entre generaciones. Difícilmente el clan se detiene y basta con que una persona tenga contacto con el exterior para que cuando regrese se siga alimentando la información para el resto.

Este informante central es aquel que tiene la necesidad de convivir con la comunidad y saber qué ocurre más allá de su colonia. Su información puede verse complementada con las anécdotas que reciben de la familia extensa, amigos o vecinos. Sin embargo, su opinión será la referencia porque es en quien se confían las decisiones importantes.

En contraste, pueden verse las familias organizadas de manera nuclear, regularmente afines a la clase media típica, como los Villegas de Chihuahua. Para ellos la información es controlada porque tanto los padres como los hijos, tienen que estar en la misma. Aunque también existe un informante central, la opinión se complementa con los medios de comunicación y la información del resto de la familia, buscando argumentos y explicaciones bajo una lógica de negociación. Frente a un “válgame, ya está más fea la cosa aquí” de mamá, papá confirma complementando: “hay mucha genta fuera de su casa”.

La opinión de los proveedores es la importante por la presión que tienen para sostener la vida doméstica en este sector de la población. Para ellos, tener el apoyo y complemento de la familia en el manejo y uso de la información es un reconocimiento a las decisiones económicas que tendrán que tomar para no comprometer el estilo de vida de todos.

En ambos sectores, la construcción de una explicación familiar significa que todos pueden aportar con algo para sobrellevar la pandemia. Esta perspectiva de cerrar filas permite tener la percepción de estar preparados sin importar si esta explicación se base en noticias negativas, fakenews o información verificada. También se construye de experiencias, de lo que se ve y escucha e incluso los niños aportan su punto de vista sobre lo dicho.

Esta reflexión nos permite ver la importancia que tiene la familia en México, no sólo como base y apoyo, también como herramienta de procesamiento de la realidad que en esta pandemia ha sido de vital importancia para sentirse unidos.