En los últimos días se ha dado a conocer la presencia de contagios por COVID-19 en los penales de Huejotzingo y San Miguel, ambos en el estado de Puebla. Entre las reacciones que desató el tema está la de falta de sorpresa sobre el suceso, pues las personas sostienen que esta situación era sólo cuestión de tiempo, no por el alcance del virus sino porque personas e instituciones no están haciendo lo suficiente para contenerlo.
El hecho de que el gobernador poblano no haya revelado las cifras de contagios en San Miguel lleva a la idea de que se está frente a un problema que puede salirse de control, incluso cuando ya se cuenta en Puebla con un “reclusorio COVID” para aislar a las personas infectadas: podrán separarlas una vez enfermas, pero poco podrán hacer cuando la sobrepoblación de internos sea una constante en todo el país. Finalmente, hay a quienes los deja con una inquietud importante: ¿esta situación dará lugar a una liberación masiva de reos a través de la Ley de Amnistía? ![]()

