¡Fiction News!

La reapertura tras la cuarentena se interpreta desde la experiencia que cada familia ha tenido con la pandemia y consigo misma, pues para algunas, el cierre nunca tuvo lugar.

Para María en Mérida, “lo que dicen los medios es una realidad muy alejada a lo que diariamente vivimos las personas”. Recalca que ha disminuido la credibilidad en las noticias.Mientras que los medios hablan de reapertura, para ella, la reclusión nunca fue total, ni su familia siguió al cien por ciento las medidas de prevención, pues no todos pudieron dejar de trabajar. Incluso, ella ya planea sus próximas vacaciones.

En tierras chiapanecas, hay acuerdo con lo dicho en noticieros y la reapertura es una realidad más próxima. Evangelina sabe que regresar no será fácil, pero al menos ve luz en el camino para su negocio; considera que la normalidad va a tardar un tiempo más, sin embargo, en la información halla un anhelo para retomar su vida pausada. Su hermano Alejandro, secunda y piensa que habrá más trabajo, mismo que hasta el momento no le ha faltado y a través del cual, el confinamiento lo vivió a medias.

Cada caso es un mundo y cada uno ha vivido a su modo la cuarentena, el cierre y, seguro será igual con el retorno. La información ha servido como una brújula para encontrar culpables, saber qué hacer y qué se vive en otras latitudes, pero también para construir esperanza y fortalecer la realidad que les toca vivir, porque no todos se sienten reflejados con los hechos. Como Aranza de Torreón, quien considera que sus paisanos se relajaron y no siguieron las medidas anunciadas, pues “se vieron tentados a salir y hacer su vida normal”.

En lo profundo, las personas consideran que los medios no los representan. Tal parece que como ciudadanos tienen mucho que decir y no encuentran los medios ni las formas para hacerlo. Hay una necesidad de ser visibles y quieren hacer notar su angustia, su miedo y sus dudas en los datos. Su voz resulta existencial y parece que desean salir del anonimato – un signo de negación social— pero para vencerlo, tienen que atender su contexto personal que cotidianamente se vive entre un estira y afloje con circunstancias ajenas. Por esa razón, la desconfianza en los medios se ha incrementado, debido a que la regulación de información personal está estrechamente asociada a los referentes de la gente y las noticias se vuelven una ficción porque simulan una realidad que no retrata la suya. En ese caso, la reapertura se lee como una parábola con destinos diferentes para cada familia y su realidad; están los que hacen su “vida normal”, y los que esperan la bandera de salida a la vez que creen que este retorno será un gran momento porque las empresas brindarán amplias oportunidades laborales. Sea noticia o no.