Continuar trabajando por lo mejor, evitando lo peor

A más de 6 semanas de quedarse en casa se busca reforzar que se está bien, pero ¿comparado con quién?

Las personas están trabajando diario y se ponen objetivos para cumplir todos los días: por la casa, por la familia y por cada uno de sus miembros. Buscan cubrirlos a pesar de que no saben hasta cuando se quitarán las restricciones de la contingencia o si habrá dinero para pagar los gastos de consumo y servicios del siguiente mes. Cada día buscan actividades que les brindan la sensación de certidumbre: hacer una cisterna en el rancho, atender las clases en línea de los hijos, preparar la comida e incluso, revisar la aplicación TikTok para reír.

El poder decir “aquí seguimos” otorga un confort que si bien, no soluciona anímicamente todos los pesares, sí sirve para expresar que se vive con cierta estabilidad y encuentran consuelo cuando observan o piensan en las personas que son más vulnerables que ellos. Se espejean con esos otros, quienes pueden estar viviendo peor que ellos. Piensan en aquellos que, si se enferman, tendrán que salir a trabajar esperando obtener algo para comer ese día, sin importar la recomendación sanitaria de aislamiento.

En la normalidad de contingencia las familias están evitando la idea de vulnerabilidad. Ser vulnerable para ellos sería no contar con recursos sociales y económicos para seguir enfrentando estos días de quedarse en casa. También es no poder moverse y salir a buscar el pan. Consideran que no forman parte de los mexicanos que no tienen de otra, los más pobres, los que son invisibles en sociedad, incluso, para los programas sociales estatales.

Algunos no creen que los programas sociales sean un referente real de apoyo “para los pobres”. Consideran que son una publicidad política-partidista y que, a pesar de dirigirse “a los más necesitados”, no se les otorga la ayuda porque se reparte con los que no lo requieren. Las personas cuestionan, ¿cuáles son los referentes para saber quién necesita y por qué? ¿Debes necesitar realmente o debes tener la capacidad de pagar un crédito?

Si bien se puede sentir pesar por aquellos que son más desfavorecidos socioeconómicamente, al mismo tiempo éstos están ayudando a las familias a evaluar su situación como positiva. Es de humanos hacer comparaciones, y en un país con muchas desigualdades como lo es México, es común. Hasta el momento, las personas perciben hacer un buen trabajo debido a que han logrado evitar escenarios peores, sobre todo porque aún se vislumbran con la capacidad de obtener algunos ingresos y por tener recursos suficientes para seguir sorteando lo peor. Por lo menos, un mes más.