Medios para ver y hacer

Las familias son más selectivas con lo que ven y aprovechan para dedicar más tiempo a usar otros medios y sacarles provecho.

Hoy parece más evidente una tendencia en el uso de medios y plataformas. Estos pasaron de ser el aparato ideal para estar híper-preparado e informado sobre el COVID-19, a convertirse en una herramienta que puede utilizarse de modo más práctico y cotidiano.

Si bien las fuentes oficiales sobre temas de salud han adquirido más peso, no es porque sean representaciones de la autoridad, sino por la simpleza de su comunicación. Se obtiene de ellas lo que se necesita y nada más, la cifra, el estado concreto de la pandemia y se empieza a prescindir del relato noticioso y de opinión alrededor de los hechos.

¿A qué obedece que las personas hagan más breve, eficiente y focalizada su atención a la información sobre el coronavirus? A la necesidad que ellas tienen por encontrar balance. Se opta por asimilar la realidad a través de los medios para lograr un equilibrio entre información y emoción: un punto medio entre el deber ver y el querer ver.Primar uno sobre otro representaría una pérdida de tiempo. Conscientes de esto, las familias establecen implícitamente una coordinación que concede entre ellos los momentos para ver la conferencia del Subsecretario de Salud, las caricaturas para entretener a la hija, las series o las telenovelas. Así, se hace una administración del contenido al que se accede para sacar el mayor provecho posible al tiempo compartido y al tiempo individual.

El objetivo es seguir marchando juntos. No se trata sólo de administrar y equilibrar, pues los mexicanos ya no se quedan únicamente con lo que reciben de los medios y plataformas: vuelven óptimas estas herramientas a partir de lo que se sabe que es posible hacer a través de ellas. Cada día se vuelve más notable su valor social. De aquí que veamos a quienes buscan incrementar su potencial productivo con cursos online en Guanajuato, o aprender a pagar en línea la tarjeta de crédito en Puebla; pero también a quienes en San Luis buscan mantener la calidez del vínculo por estos medios, organizándose virtualmente para ver peleas de gallos por YouTube, apostándole al que les dicta el corazón y de paso ganarse una lana extra. Y qué decir de los que optimizan su comunicación para buscar al otro: aparecen más grupos de WhatsApp, se usa más el teléfono “para llamar” y se exploran plataformas para organizar charlas virtuales en familia.

La experimentación que hoy se tiene con los medios está llevando a las personas a hacerse más presentes a través de ellos, sitiando lo digital con improntas cada vez más notorias en lo cotidiano. Mientras permanezca el COVID-19 en nuestro país, tal vez los mexicanos nos habituemos cada vez más a vivir las experiencias sociales a través de lo virtual.