Pasamos a Fase 2

La entrada a la Fase 2 sobre el coronavirus puso sobre la mesa la evaluación sobre su oportuna aplicación, pues mientras esto es calificado por algunas instituciones (principalmente aquellas relacionadas con organizaciones de salud) como una previsión conveniente, por otro sector se cuestiona, sobre todo por no constatar “de primera mano” la necesidad de disminuir actividades económicas. Desde este precedente se percibió un paralelismo que hace fluir el tema en vías contrarias: si bien han surgido las medidas correspondientes a partir de las instrucciones del gobierno de la república, las posturas y discursos de gobernantes y actores sociales transmiten el mensaje de la falta de necesidad de estas restricciones. El debate está puesto sobre el balance resultante de la implementación de la Fase 2, en el que se sopesa la viabilidad de dar prioridad al tema de salud o favorecer en lo más posible el flujo económico de las personas.